Darse de baja de autónomo en agosto: ¿ahorro o trampa para el futuro?

El falso mito de “pausar la cuota” durante las vacaciones

Darse de baja de autónomo en agosto: ¿ahorro o trampa para el futuro?

 

Cada verano, muchos autónomos y pequeños negocios en España se plantean la misma pregunta: ¿compensa darse de baja en agosto para ahorrarse la cuota de autónomos?
Aunque la idea puede parecer atractiva a primera vista, la realidad es que, salvo en casos muy específicos, suele ser una decisión poco rentable y con más riesgos que beneficios.

¿Dónde está el supuesto ahorro?

El único beneficio claro es dejar de pagar la cuota de autónomos durante el mes en el que se solicita la baja. Con el sistema de cotización por ingresos reales, la cuota mínima en 2025 parte de los 200 euros, aunque puede ser muy superior en función de los ingresos declarados.

Para un autónomo con actividad estacional que paraliza completamente su negocio en agosto, puede ser un ahorro a considerar. Pero la cuestión es: ¿merece la pena a medio y largo plazo?

Los inconvenientes que pesan más que el ahorro

  1. Pérdida de bonificaciones.

    • Si disfrutas de la tarifa plana (80 € al mes), la perderás de forma inmediata. Al volver en septiembre tendrás que pagar la cuota completa que te corresponda por ingresos, y no podrás volver a beneficiarte hasta dentro de 3 años.

    • Lo mismo ocurre con otras bonificaciones por conciliación, autónomos colaboradores o ayudas regionales.
       

  2. Más trámites administrativos.

    • Baja en Hacienda mediante los modelos 036/037.

    • Baja en la Seguridad Social a través de Import@ss.

    • En septiembre, alta de nuevo en ambos organismos, cuidando que las fechas coincidan.
      Un error puede derivar en sanciones o problemas con la facturación.

       

  3. Pérdida de deducciones.
    Mientras no estés dado de alta, no podrás deducirte gastos fijos como alquiler, suministros, gestoría, software o compras. En muchos casos, lo perdido en deducciones supera el ahorro de la cuota.

     

  4. Parón total de la actividad.

    • No podrás emitir facturas.

    • No podrás aprovechar oportunidades de última hora que surjan en agosto.
       

  5. Límite en bajas y altas anuales.
    La Seguridad Social solo permite aplicar la cuota proporcional en las tres primeras altas del año. Si acumulas más, tendrás que pagar la mensualidad completa aunque trabajes un solo día.

     

  6. Impacto en prestaciones futuras.

    • Cada mes sin cotizar es un mes menos para tu pensión de jubilación.

    • Interrumpe la cotización necesaria para acceder a la prestación por cese de actividad (“paro” de autónomos).

    • Puede afectar al acceso a la incapacidad temporal si enfermas poco después de reincorporarte.

¿Cuándo podría tener sentido?

Darse de baja únicamente podría considerarse en un escenario muy concreto:

  • No disfrutas de ninguna bonificación.

  • Tu actividad es 100% estacional y se detiene totalmente en agosto.

  • No tienes gastos fijos deducibles.

  • Tienes certeza de que no necesitarás facturar durante ese mes.

Incluso en este caso, conviene valorar si el ahorro de un mes de cuota compensa los trámites y la pérdida de continuidad en las cotizaciones.

Para la gran mayoría de autónomos y empresas, darse de baja en agosto no merece la pena. Lo que parece un ahorro inmediato suele traducirse en mayores costes, pérdida de beneficios y un impacto negativo en la protección social futura.