¿Puede un agente comercial trabajar para otra empresa?

Antes de firmar un contrato de agencia, muchas empresas se hacen dos preguntas clave: ¿Puede un agente comercial prestar servicios a otra empresa? ¿Es legal establecer un período de prueba en este tipo de contrato? Ambas cuestiones tienen implicaciones legales y estratégicas importantes, que analizamos a continuación.

¿Puede un agente comercial trabajar para otra empresa?

¿Puede trabajar para otra empresa?

Depende de cómo se haya formalizado el contrato de agencia:

  • Contrato escrito: puede incluir una cláusula de exclusividad que impida al agente trabajar para otras empresas, especialmente si existe riesgo de competencia.

  • Contrato verbal: el agente puede trabajar para terceros, siempre que no sean competidores directos.

La prohibición de competencia está respaldada por el deber de lealtad que el agente debe mantener con la empresa. Si trabaja para un competidor sin autorización, estaría incumpliendo la ley, y la empresa podrá resolver el contrato sin derecho a indemnización por clientela ni por daños y perjuicios.

No obstante, si la otra empresa vende productos complementarios, no sustitutivos, no se consideraría competencia directa. En cambio, sí lo es si el agente sustituye productos de su catálogo por los de un competidor.

¿Se puede establecer un período de prueba?

Sí. Es válido y recomendable pactar un período de prueba en el contrato de agencia, especialmente si el producto ya tiene presencia en el mercado. Esto permite a la empresa valorar si la actividad del agente es satisfactoria.

Si no se supera la prueba:

  • Es aconsejable comunicarlo por escrito y con una explicación razonada.

  • El agente podría reclamar indemnización por clientela, si ha aportado nuevos clientes o incrementado las ventas con los ya existentes.

  • Si el contrato era indefinido, también puede reclamar daños y perjuicios por gastos e inversiones no amortizadas.

Ahora bien, si el agente no ha generado resultados significativos, esas indemnizaciones serán probablemente mínimas.

En el caso de productos nuevos, puede ser más efectivo pactar objetivos mínimos de venta en lugar de un período de prueba. El incumplimiento de estos objetivos permitiría resolver el contrato sin asumir indemnizaciones adicionales.

Contar con un contrato de agencia claro y adaptado a la realidad comercial de la empresa es esencial para evitar conflictos. Establecer cláusulas de exclusividad, períodos de prueba o metas mínimas protege a la empresa y da seguridad a la relación profesional.