¿Qué alternativas tengo a la vía judicial para reclamar impagados?

Cuando una empresa o profesional se enfrenta a un impago, la primera opción que suele venir a la mente es acudir a los tribunales. Sin embargo, existen vías alternativas que pueden ser más ágiles, económicas y eficaces, especialmente si se busca evitar la confrontación directa o los elevados costes judiciales.

¿Qué alternativas tengo a la vía judicial para reclamar impagados?

1. Mediación: diálogo asistido con respaldo legal

La mediación es un proceso voluntario en el que un tercero imparcial, el mediador, ayuda a las partes a alcanzar un acuerdo. Es especialmente útil cuando ambas partes tienen voluntad de resolver el conflicto sin tensiones innecesarias.

  • El acuerdo alcanzado no es obligatorio si no se llega a un consenso.

  • Si se firma y se eleva a público, puede tener fuerza ejecutiva, como una sentencia.

  • Las negociaciones son confidenciales y el proceso se puede abandonar en cualquier momento.

  • No es obligatoria la presencia de abogado, pero sí altamente recomendable contar con asesoramiento legal.

2. Arbitraje: una resolución vinculante sin acudir a juicio

El arbitraje permite que las partes deleguen la decisión en un árbitro profesional, quien emite un laudo arbitral vinculante, equivalente a una resolución judicial.

  • Solo es posible si ambas partes aceptan el arbitraje, ya sea en el contrato o por acuerdo posterior.

  • Puede ser un arbitraje de derecho (según la ley) o de equidad (según el criterio del árbitro).

  • Es un proceso más ágil y flexible que el judicial, y también más confidencial.

3. Monitorio notarial: eficacia sin juzgado (en algunos casos)

El monitorio notarial es una herramienta exclusiva para reclamar deudas a empresas o profesionales (no se puede usar contra consumidores).

  • El notario notifica al deudor, quien tiene 20 días para pagar u oponerse.

  • Si no hay respuesta o no se paga, se genera un acta notarial ejecutiva válida para reclamar judicialmente.

  • Si hay oposición, el procedimiento deberá continuar en el juzgado.

  • Es una vía más rápida y económica que el proceso judicial tradicional.
     

Antes de lanzarte a una reclamación judicial, conviene valorar estas alternativas que pueden ahorrarte tiempo, costes y desgaste reputacional. La elección del camino más adecuado depende del perfil del deudor, del tipo de relación comercial y del importe de la deuda.