Adiós al spam y a la espera: lo que implica la nueva Ley de Atención a la Clientela

El Congreso ha aprobado definitivamente la nueva Ley de Servicios de Atención a la Clientela, una norma que introduce cambios significativos en cómo las empresas deben relacionarse con sus clientes. Si ofreces servicios a consumidores, este cambio legislativo te afecta directamente. A continuación, te resumimos los aspectos más relevantes que debes tener en cuenta.

Adiós al spam y a la espera: lo que implica la nueva Ley de Atención a la Clientela

Fin al spam telefónico: consentimiento y transparencia

Uno de los pilares de la ley es la limitación de las llamadas comerciales no deseadas:

  • Todas las llamadas comerciales deberán identificarse con un código específico (tipo prefijo 900).

  • Los operadores bloquearán las llamadas sin consentimiento o sin identificación correcta.

  • Los contratos cerrados sin consentimiento telefónico serán nulos.

  • El consentimiento caduca a los dos años, lo que invalida muchos de los que ahora se consideran vigentes.

Excepción: comercializadoras de luz, gas o telefonía con menos del 5% de cuota de mercado no estarán sujetas a estas restricciones.

Tiempos máximos de atención: menos espera, más eficacia

Las empresas deberán adaptarse a una atención más ágil:

  • El 95% de las llamadas deben atenderse en menos de 3 minutos.

  • Queda prohibido que la atención se realice exclusivamente mediante IA o contestadores: el cliente debe poder hablar con una persona.

  • Plazos para resolver reclamaciones:

    • Generales: máximo 15 días (antes 30).

    • Por cobros indebidos: máximo 5 días.

  • Prohibidos los números de tarificación adicional para atención al cliente.

Reseñas reales, no manipuladas

  • Se prohíbe la compraventa de reseñas.

  • Las reseñas deberán publicarse en los 30 días posteriores a la compra o servicio.

  • Las empresas podrán solicitar su eliminación si se demuestra que el autor no es cliente o si el contenido no es verídico.

Transparencia en precios y algoritmos

La ley exige máxima claridad en las condiciones comerciales:

  • El precio total debe mostrarse desde el inicio de la compra, sin cargos “sorpresa” al final.

  • Las empresas deben informar al cliente sobre los algoritmos que personalizan precios o contenidos publicitarios, y estos no podrán ser discriminatorios ni aprovechar situaciones de urgencia.

Renovaciones automáticas: adiós al "te has renovado sin saberlo"

Si ofreces suscripciones o servicios renovables online:

  • Deberás avisar con 15 días de antelación sobre la renovación automática.

  • El cliente debe tener la opción clara de cancelar de forma sencilla y voluntaria.

La nueva ley no solo cambia la normativa, sino también la experiencia del cliente. Impulsa una atención más humana, transparente y justa, y obliga a las empresas a revisar sus protocolos de contacto, sistemas de facturación, reseñas y suscripciones.