El Tribunal reconoce el paro a una empleada de hogar despedida antes de la reforma legal

Una sentencia del TSJ de Canarias marca un punto de inflexión al aplicar el Derecho Europeo para proteger a una trabajadora excluida del sistema de desempleo por una normativa discriminatoria

 El Tribunal reconoce el paro a una empleada de hogar despedida antes de la reforma legal

 El Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ha emitido una sentencia que podría suponer un antes y un después en el reconocimiento de derechos laborales. Se trata del caso de una empleada de hogar que fue despedida en septiembre de 2021, un año antes de que la ley española incluyera a este colectivo en la protección por desempleo.

Hasta la entrada en vigor del Real Decreto-ley 16/2022, las empleadas del hogar estaban excluidas del sistema de cotización por cese de actividad. Esto dejó a miles de trabajadoras sin posibilidad de solicitar el paro. El SEPE, en consecuencia, denegó la prestación a esta trabajadora, alegando que en el momento del despido no existía cobertura legal.

El TSJC, sin embargo, ha revocado esta denegación basándose en principios de derecho comunitario, igualdad y perspectiva de género.

Principales argumentos de la sentencia:

  • Aplicación del Derecho Europeo: El tribunal considera que la normativa española vulneraba los principios de igualdad de trato, por lo que aplica de forma directa la jurisprudencia del TJUE.

  • Discriminación indirecta: Bajo una norma aparentemente neutra, se perpetuaba una desventaja hacia las mujeres, colectivo mayoritario en este tipo de empleos.

  • Insuficiencia legislativa: La reforma legal de 2022 fue calificada como insuficiente al no contemplar una solución para las trabajadoras que quedaron fuera del sistema antes de su entrada en vigor.

  • Perspectiva de género obligatoria: Se subraya la necesidad de interpretar la ley de forma más favorable a colectivos históricamente discriminados.

Este fallo del TSJ de Canarias, en línea con otros tribunales como los de Galicia y Navarra, sienta una base sólida para que futuras reclamaciones de empleadas de hogar despedidas antes de la reforma puedan prosperar. Las empresas, asesorías y entidades gestoras deben estar preparadas para revisar casos similares y adaptar sus criterios de evaluación